lunes, 25 de abril de 2011

Cultura del Humor: Dime de qué te ríes y te diré quién eres

¿Dónde está tu sentido del humor? os habrán preguntado muchas veces después de escuchar un chiste que no os ha hecho ni puñetera gracia y con el que no habéis hecho ni amago de sonreír. Pues bien, esto en gran parte es debido a que según de dónde procedas, país o región, o de cómo sea el humor particular de tu familia o incluso qué peculiaridades tenga tu personalidad, tu sentido cómico de la realidad puede ser distinto. 

Dicen que cuanto más se ríe uno de sí mismo, más capacidad de crítica y madurez tiene. Dicen también que cuanto más se ríe un país de uno mismo, es decir, el propio pueblo,  más madurez democrática posee. No sé si son ciertas estas premisas pero lo cierto es que, como dice el proverbio chino, “La vida se domina sonriendo o no se domina”. 

Confieso que la definición de Wikipedia de humor es más de mi agrado que  la de la R.A.E: El humor es el modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad, resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas. Porque a estas alturas, no es que todo sea “ridicudizable”, pero desde la perspectiva cómica, todo se lleva mejor. Existen diferentes tipos de humor adaptados a los distintos grupos humanos determinados en mayor parte por edad y procedencia cultural. En el humor, el contexto es primordial. Humor infantil, humor blanco, humor negro, humor inteligente y humor absurdo. Hoy me quiero centrar en este último.
Equipo Muchachada Nui



En los últimos 20 años el catálogo de tipos de humor en España se ha hecho mucho más amplio, han ido surgiendo humoristas que han aportado su huella, única e irrepetible, en el mundo de la risa. Normalmente quien se ríe “con” unos, difícilmente se reirá con los otros. Pero en algunos casos, el género o estilo es bastante complementario. Debemos destacar conjuntos humorísticos míticos como Martes y 13, Cruz y Raya, Faemino y Cansado, Los Morancos …salvando las distancias entre ellos. Y algunos programas actuales que reúnen a un reparto de actores e imitadores inmejorable para hacer sátira del panorama social y político actual, como ejemplos: Polònia y Crackòvia o Vaya Semanita. Y es que Cataluña tiene un sentido del humor con bastante capacidad crítica, muy especial, ‘de la terra’.


Pero como predilección, expondré hoy el caso del grupo humorístico que más me ha tocado la fibra cómica en los últimos tiempos y que se sustenta en la línea del absurdo que citaba antes.
Carlos Areces, Ernesto Sevilla, Joaquín Reyes, Raúl Cimas, Pablo Chiapella y Mauro Muñiz. Son más conocidos dentro de los programas que han realizado, producido y guionizado: La Hora Chanante y Smonka (Paramount Comedy), Muchachada Nui (TVE) y lo último, Museo Coconut. 

Son puro humor con acento manchego, pues lo que más caracteriza  los sketchs de estos cómicos es el marcado deje que tienen algunos de sus componentes al hablar. Paradójicamente elaboran hasta el extremo detalle la construcción de los personajes en cuanto a apariencia física y a contexto; la caricatura es sublime. Sin embargo, Joaquín Reyes, que es quien solía ponerse más a menudo en el papel de las “celebrities” (sección en la que parodian a personajes famosos) no hacía el más mínimo esfuerzo en imitar la voz, el acento o la forma de hablar de las mismas. Esta es la característica más chocante y curiosa de sus programas.




Si nunca has escuchado o visto algo de este conjunto, puede que el resultado de tu primera vez sea de 0 risas. Puede que no te haga ninguna gracia o que te cueste encontrar efectividad en su sátira. Si es la segunda vez, y aún no te puedes reír, olvídate, porque será que no eres buen receptor de este humor.

Han introducido nuevos conceptos como “Gambitero”, “Chanante” o “Viejuno” en nuestro vocabulario. Aunque actualmente ya no emiten el programa, muchos de sus sketchs se han hecho míticos, los podemos visualizar una y otra vez en You Tube o en su página web oficial.
En sus entrevistas suelen dar a entender que se dedican al humor por error. “Si nosotros pudimos, cualquiera podrá” admitía Joaquín Reyes en el programa Buenafuente”. 

Monty Pythons

Como fuente de inspiración, han tomado las lecciones desternillantes de los magníficos Mony Pythons, magos del humor británico. Tienen en común varias cosas: el grupo está formado por varios componentes, cada uno de ellos tiene su propia esencia; el equipo de Reyes también incluye una miniserie animada en el programa tal y como hacía Terry Guilliam en la Flrying Cyrcus y ambos han llegado a rozar lo más absurdo de lo absurdo en determinadas ocasiones. Ahora bien, la influencia que hayan podido ejercer los británicos en los manchegos no es más que un despertar del Silly Humor o humor tonto y una oda al surrealismo. Es, definitivamente, un humor sin muchas pretensiones. O te descojonas, o no te hace ni puñetera gracia. Aquí sí que funcionan los extremos.

Para que veáis un ejemplo claro de la comparativa os propongo que os miréis los siguientes vídeos. Uno es de un sketch especial de Muchachada Nui ambientado en el Medievo, y el otro es el de un fragmeto de la comedia cinematográdica Los Caballeros de la Mesa Cuadrada, de los Monty Python’s.

martes, 12 de abril de 2011

Cultura con alma


Adele y sus 21 motivos para ser récord de ventas en el Reino Unido

 
Un poco más de “alma” y menos poder a las discográficas. Esa es la estrategia que ha debido seguir una artista en toda regla como Adele Adkins. Natural de Londres, la joven cantante ha burlado todos los males que afectan actualmente a la industria musical con su nuevo álbum 21, titulado así por su edad actual tal y como lo hizo con el primero.



Con la presencia de Adele en el panorama musical, ya no me parece justo echar de menos la voz metálica de Amy Winehouse y su brit soul cargado de rebelde osadía; ni los temas dulzones de Duffy, aquellos que nos retrotraían a los 50 con su marca de new soul. No es que sean comparables, ni mucho menos, pero es que lo que nos ofrece Adele es más, mucho más. Se trata de una apuesta por la originalidad, la fidelidad a uno mismo y la calidad en todos los aspectos de su creación. 

Y es que la número uno en el país británico decidió tomarse su carrera por su cuenta en el sentido estricto de la expresión. Poco tuvo que ver su discográfica, el sello independiente XL Recordings, en las decisiones de producción de su nuevo álbum. Ella  pudo decidir con qué productores trabajaba, qué singles se debían lanzar, el diseño del disco e incluso escoger las  entrevistas para promocionarse. 
Austera, natural y fiel a lo que su talento y sus instintos le dictan, Adele ha compuesto los once temas de 21, demostrando que puede crear el mejor soul. Para cantar la música del “alma” uno debe saber transmitir. Se debe llegar a lo más profundo de las personas que les escuchan, la cantante británica cumple con este requisito gracias a una voz que irradia personalidad a la primera nota. 

Rechazando su asistencia a festivales de renombre, y a algunas que otras manos con voluntad de inmiscuirse en el proceso de producción de su música, Adele ha conseguido lo que no se veía en años: 11 semanas seguidas en el número uno de la lista oficial de ventas, más que la eterna Madonna. Se ha hecho con el número record de Bob Marley, invencible hasta ahora después de ganarse el puesto con el mítico Legend

Queda evidente, que la buena música, la de verdad, llegará tan alto como tenga que llegar. Dejando atrás del eco lloroso de la industria, que aún no sabe afrontar esta realidad.


 

domingo, 10 de abril de 2011

La revolta de les Quintes


‘Reivindiquem…’

El pasado domingo tuvo lugar un acto conmemorativo en el corazón de Gràcia, el barrio de Barcelona. Por segundo año consecutivo, se recreaba una de las revueltas populares más memorables del baluarte histórico de la ciudad.
Justamente en el mes de abril de 1870, el gobierno central del Estado quiso imponer el reclutamiento de una buena parte de los hombres de diversas poblaciones periféricas de Barcelona. El General Eugenio de Gaminde fue el encargado de hacer efectiva la orden las primeras quintas. Los vecinos de Gràcia fueron los primeros en revelarse contra la autoridad. Cuentan, ya a modo de leyenda, que una humilde mujer subió al campanario principal y se pasó todo el día estirando de la cuerda y haciendo resonar las campanas. Aquello fue el presagio de una enfurecida revuelta en la que las mujeres del lugar tomaron la iniciativa para  protestar y defender a los hombres de la guerra. Los militares de la guardia del General respondieron con cañonazo des del Paseo de Gracia. 
El asedio duró seis días y se cobró 27 muertes y el saqueo indiscriminado de un gran número de casas. Muchas viviendas quedaron destruidas por los bombardeos; a pesar del daño, aquellas “heridas de guerra” quedaron como la fuerte  huella del carácter revolucionario del pueblo de Gracia. 

A las once de la mañana, se iniciaba el encuentro en la Plaça de la Vila. El aforo era el justo y necesario para cubrir de espectadores esa pequeña plaza. En cuanto aparecieron las mujeres, vestidas con ropajes propios de campesinas del siglo XIX, los asistentes nos fuimos preparando y colocándonos en ubicaciones estratégicas para observar con todo de talle toda la acción. Había diferentes montones de sacos y plataformas de madera apilados a modo de trincheras situados en diferentes puntos de la plaza. Eso y la presencia de todos los voluntarios que, en calidad de actores, protagonizaron aquel día la gran revuelta hicieron que realmente uno sintiera que había viajado en el tiempo. El sonido estruendoso de los trabucos era lo más estremecedor. Sin tapones que amortiguaran el ruido infernal, eso se convertía en un auténtico bombardeo para los oídos. 

Dos de las valientes rebeldes narraban el acontecimiento histórico a medida que se sucedían los hechos. Primero la incitación a la protesta, luego la toma del ayuntamiento y después, la quema de los documentos oficiales en una hoguera donde el fuego crecía tanto como la revuelta.  La última llama sólo se apagaría después del enfrentamiento, en medio de la pólvora y la confusión.

En el tiempo actual, los voluntarios pudieron finalizar el acto celebrando la memoria de todos aquellos que se movilizaron para defender sus derechos y los que cayeron por el bando opresor. Por aquel entonces, nadie tendría la moral tan alta después de ser tan brutalmente acallados a  cañonazos.  Pero,  de forma alegórica, todos  aprovechamos para tomar conciencia de ello y extrapolarlo a nuestra realidad más próxima.

domingo, 27 de marzo de 2011

Vino: una sinfonía de mil sabores para sus amantes

“La mano que había tocado el frasco olía con gran delicadeza y cuando se la llevó a la nariz olfateó, se sintió melancólico, dejó de andar y olió. Nadie sabe lo bueno que es realmente este perfume, pensó. Nadie sabe lo bien hecho que está. Los demás sólo están a su merced de sus efectos, pero ni siquiera saben que es un perfume lo que influye sobre ellos y los hechiza.” El Perfume, Patrick Süskind.

En el rito de probar un buen vino entran en juego, al menos en la primera parte, dos de los sentidos con los que más placer sentimos al degustar alimentos: el olfato y el gusto. Pero más de uno estaría de acuerdo en añadir a este juego el resto de los sentidos, pues quien sabe disfrutar de este elixir de sibaritas goza desde el momento en el que oye que se descorcha una botella o  se vierte el líquido en una copa de cristal.  
Saber apreciar el sabor de un tinto, un rosado o un blanco, requiere una experiencia y unas papilas gustativas bien entrenadas.
Eso es lo que nos explicaba el periodista y vinicultor Carles Pastrana, dueño de  una de las bodegas más prestigiosas de El Priorat junto a su mujer, Mariona Jarque. Para Pastrana, tomar vino es una experiencia que no se puede describir con palabras ni puede ser igual para todo el  mundo:  “El gusto es diferente según el olfato de cada uno.” Esto quiere decir que clasificar los vinos según la excelencia de sabor, es una tarea bastante inútil ya que dependerá de los gustos individuales de cada persona.

Evidentemente, como aclaraba el especialista, existe una gran diferencia, abismal para algunos, entre un vino bueno y uno malo. Así que quienes tienen a su paladar acostumbrado a los sabores más caros, difícilmente recurrirán al tetrabrik para acompañar sus comidas.

Entonces, ¿cómo saber apreciar un buen vino?

Está claro que a la mayoría de gente que esté en mi mismo caso, se nos escapan una gran gama de matices cada vez que nos llevamos a la boca una copa de vino: si el vino es poco o muy afrutado, si predomina la sequedad o el dulzor (según el grado de azúcar), si tiene cuerpo; y en definitiva otros aspectos que ahora nos resultan bastante lejanos: el potencial de guarda, la contención de madera,  o el nivel de taninos (substancias adquiridas de algunas plantas  que provocan una sensación de aspereza en el tacto). Todo ello recrea una complejidad en la experiencia de beber cuyos secretos sólo se pueden desentrañar después de haber realizado muchas catas. 

Dulce, seco, áspero, afrutado, ácido…da igual qué combinación contenga mientras el conjunto sea armónico. Ningún elemento debe desafinar porque, como indicaba Pastrana, estropearía el resto de la obra. 

La conclusión es algo paradójica: se sabe que un buen vino es como cualquier otra obra de arte. Conlleva sus técnicas, algo de inspiración y el placer de percibirlo a través de los sentidos. En este caso, de muchos. Pero de todos modos, se trata de un disfrute individual. El gusto de un vino puede variar incluso según nuestro estado de ánimo, así que los sommeliers del mundo podrán seguir ejerciendo su trabajo pero una obra de arte siempre abre los ojos, o el paladar, de quien la sabe apreciar independientemente de sus conocimientos.
Después de habernos dejado con la miel en los labios, con ganas de saborear uno de esos magníficos vinos de Clos de l’Obac de Pastrana, me quedo con las ganas de hacer prácticas sobre esas catas sensoriales. Pero seguiré admirando a quien, como el personaje de la novela de Süskind, tiene una capacidad extraordinaria para captar el mayor número de olores o sabores que los sentidos humanos pueden llegar a percibir. 


Patricia Porteros

viernes, 18 de marzo de 2011

Zona de cultivo de los 5 sentidos


Entre Cookies y ‘Cakes’

Así como Miguel Ángel esculpía a David, Shakespeare escribía Hamlet o Beethoven componía la 9ª Sinfonía, el pastelero o pastelera reproduce su arte en los postres más elaborados.
Casi todos sabemos disfrutar de un bocado dulce, pero en el mundo de la repostería, como en cualquier otra dimensión del arte, la belleza y la técnica cuenta mucho más de lo creemos.
Acostumbrados a la cocina mediterránea y a los sabores más usuales, llama la atención  ver en los escaparates de algunas pastelerías las galletas al estilo inglés, las cookies, los muffins,  los cupcakes o pasteles de taza y las tartas recubiertas de una deliciosa capa glaseada.

El lado más dulce de la gastronomía nos ha dado la oportunidad de intercambiar unos sabores que han cruzado fronteras. En el caso de la influencia de la repostería inglesa y americana, caracterizada por el empleo de ingredientes básicos como el azúcar, la mantequilla y los colorantes, la vistosidad de las creaciones se inspira en la fantasía.
En  un primer momento puede incluso que empache con tan solo darle un vistazo, pero es inevitable que las papilas gustativas reclamen la degustación  de esos pasteles que se antojan como dulces tentaciones.

Tradición e innovación en un mismo postre
El proceso de elaboración sigue siendo el mismo pero empleando la técnica del glaseado prácticamente se puede hacer de todo, la imaginación es el límite.
Así, el pastelero que visualiza un castillo de azúcar y vainilla entre murallas bañadas en chocolate  no tiene más que hacer el boceto previo, coger las herramientas de cocina necesarias y comenzar a esculpir su deliciosa obra de arte.

Haciéndose evidente esta moda y viendo las maravillas que se pueden conseguir, la casa de pan de jengibre, pastel y azúcar moreno del cuento de Hansel y Gretel podría quedarse corta.

No obstante, después viene el dilema: ¿comer o contemplarlo? Quizá dé tiempo para las dos acciones…


La cosa más dulce

Fantasía, color y azúcar, mucho azúcar. Es la base de la repostería típica americana que se ha puesto de moda en estos dos últimos años.
Claudia Pardo es una de las especialistas emprendedoras en este arte culinario que ha sabido encajar su hobby, la repostería, con su proyecto de empresa. El mundo de la repostería es una tienda especializada en todos aquellos accesorios y herramientas para la confección y decoración en pastelería. Se trata de una empresa que lleva algunos años vendiendo sus productos de forma online y ahora, debido al éxito de la demanda, la propietaria ha podido abrir su primera tienda física en la Avenida de Borbón número 35 de Barcelona. Es la primera tienda especializada en productor para este tipo de repostería y es todo un hallazgo para los que tienen como hobby el arte gastronómico o a los que, simplemente, les pierde el dulce.
Con mucha ilusión y una buena proyección de futuro, Claudia nos explica el éxito de su negocio.

- Se trata de la primera tienda en repostería americana en Barcelona y España. ¿Dónde cree que está la clave del éxito?
- El éxito está en la especialización. Para nosotros es el segundo paso de un proyecto, es una tienda piloto para tomarla como modelo de franquicia.

- ¿Cómo se introdujo en el mundo de la pastelería?
- Empezó como un hobby que en mi país no pude desarrollar y más tarde pude dedicarme a ello sacándome el título de manipuladora de alimentos.

- ¿Cuál es la procedencia y origen de este tipo de repostería?
- Proviene de Inglaterra, aunque gracias  a la inmigración se asentó en América del Norte y América del Sur.

- ¿En qué se diferencia la repostería americana de la española?
- La gran diferencia radica en la visualidad, la repostería española es más sencilla en el tipo de decoración; esta es una repostería más artística a nivel visual.

- Retratos, muñecos, castillos de ensueño y la presencia de Disney es bastante notable ¿Se puede asociar este tipo de repostería con el mundo de la infancia por su fantasía?
- Sí, con este tipo de decoración cualquier que te puedas imaginar es posible

 - ¿Cuáles son los productos que se utilizan para esta técnica?
- Hay diferentes tipos para cubrir una tarta pero los que se suelen utilizar son: la glucosa, la glicerina y el azúcar glass. Puede que se utilice gelatina neutra o algunas esencias, todo depende de la decoración que se le quiera dar.


- Retratos, muñecos, castillos de ensueño y la presencia de Disney es bastante notable ¿Se puede asociar este tipo de repostería con el mundo de la infancia por su fantasía?
- Sí, con este tipo de decoración cualquier que te puedas imaginar es posible.

- Evidentemente, este tipo de repostería no se podría incluir en una dieta sana… 
- Creo que no, ya que tiene mucha azúcar pero sí que es posible para los celíacos porque no contiene gluten. Pero lamentablemente, todavía no hay un sustituto del azúcar glass para este tipo de repostería.

- Cree que este tipo de repostería ¿podría incluirse dentro de la llamada “comida basura”?
- No, todo en exceso es malo pero si llevas una dieta equilibrada no tiene por qué. Hay opciones a la hora de escoger los estabilizantes que componen las tartas, existen los artificiales pero también están los naturales.

- ¿Encuentra rivalidad con la repostería tradicional de aquí?
- Más bien, esta especialidad es algo a incorporar a la pastelería española. Es un complemento más que se puede ofrecer a los clientes.

- ¿Por qué cree que está de moda este tipo de pastelería?
- Por la influencia de la inmigración proveniente de los países que conforman América del Sur.

- ¿Qué les diría a aquellas personas que se puedan plantear aprender a hacer este tipo de repostería?
- Para las personas que no tienen nada de conocimiento estos cursos ofrecen la posibilidad de iniciación en la decoración de pasteles. Están orientados como un hobby, no importa si son chef o no. Están enfocados para divertirse, reunirse y aprender


Porque “no hay amor más sincero, que el amor a la comida”
Los amantes de este arte culinario, o los del deleite de su propio paladar, ahora tienen la oportunidad de conocer y aprender de este tipo de fantasía pastelera en Barcelona.


 Dos excelentes especialistas en este tipo de repostería, Claudia y Patricia Pardo, son las propietarias de  una tienda especializada en el barrio de Nou Barris: El mundo de la repostería. En ella se puede encontrar todo tipo de caprichos: moldes, elementos decorativos, colorantes, sabores, aromas.
Además, imparten cursillos a nivel de principiante y avanzados para los que se atrevan a dar ese toque de color y creatividad a sus postres.

Para más información consultar la página web de la tienda: http://www.mundodelareposteria.es/