lunes, 25 de abril de 2011

Amazing Grace. Cine por los derechos humanos


El pasado 11 de Abril en la sala de cine de la Universitat Autònoma de Barcelona se dio lugar a una sesión con cine fórum de la película Amazing Grace con motivo de la Setmana per la Dignitat. Se escogió esta película como ejemplo para tratar el tema de los derechos humanos y la dignidad.
 Lo cierto es que esta película pasó bastante desapercibida por nuestras salas el año en el que se estrenó, en el 2007. Coincidía con la celebración del bicentenario de la abolición del comercio de esclavos dentro del imperio británico.  

 Amazing Grace es la historia de la lucha de un grupo de hombres que lucharon incansablemente por acabar con una de las más aberrantes injusticias que han atentado en contra de la dignidad humana. Finales del siglo XVIII. William Wilberforce (Ioan Gruffudd) es un brillante y carismático político británico de tan sólo 21 años. Pero su vida cambiará al conocer a un antiguo esclavo el cual le hará transformar por completo su percepción de la realidad que vive. A partir de entonces se convierte en la voz pública de los abolicionistas, librando su particular cruzada para frenar el comercio de esclavos del Imperio británico. El filme sobre todo muestra el debate político que se formó alrededor de la cuestión; nos hace partícipes de la esencia del parlamentarismo británico propio del siglo XVIII. Podemos ver y escuchar contundentes discursos y elocuentes actos de los protagonistas por conseguir la liberación de los esclavos, un hecho que amenazaba a la economía de comercio británica. 

El dato curioso: el título de la película Amazing Grace se debe al famoso himno  que compuso John Newton a raíz de su experiencia personal. Fue un antiguo esclavista inglés que dedicó la primera etapa de su vida al comercio de esclavos para la Royal Navy. Una noche, navegando en uno de los navíos, una tormenta sacudió toda la embarcación. Todas las personas abordo perecieron excepto él.  Docenas de personas amortajadas y encadenadas, transportadas como mercancía en condiciones deplorables, murieron aquella noche. 


Años más tarde, acechado por la carga de conciencia y el peso de “esas almas”, John Newton decidió hacerse sacerdote y consagrar el resto de su vida a la religión. Fue entonces cuando compuso la famosa canción “Amazing Grace” (gracia Sublime) que en tantas ocasiones ha servido como himno conmemorativo.
Así como Steven Spielverg supo retratar la esencia empática que deben tener los derechos humanos en Amistad,  lo que realmente ha conseguido el director de Amazing Grace,  Michael Apted , es expresar con toda contundencia los miles de motivos para indignarse por los hechos históricos que relata el film. Es sobrecogedor.



Algo de historia:
La historia del hombre africano, el yugo de su esclavitud la peregrinación por el continente Americano y otros continente,  comienza en el año 1619, cuando un cargamento de 20 africanos fue llevado a Virginia por los holandeses. Éstos, llegados en el mítico Myflower, abandonaron su país para buscar mejor fortuna y poder desarrollar sus creencias religiosas, prohibidas no sólo en Holanda sino en el conjunto del "viejo continente".  Desde 1619 hasta 1871, año en el que es abolida la esclavitud, se comercializaron 8.500.000 afroamericanos en América del Norte. Los pobladores y conquistadores de la Nueva Tierra prometida provenían de distintos países (Holanda, Inglaterra, España, Francia...). Su cultura y religión eran diferentes, al igual que los africanos capturados, que pertenecían a países, tribus y clases sociales muy diferentes.  Los europeos esclavizaron hombres y mujeres del norte y de toda la costa atlántica de África. Tanto reyes como artesanos trabajaban y eran maltratados junto con guerreros y santones procedentes de distintas tribus y localizaciones geográficas”




Cultura del Humor: Dime de qué te ríes y te diré quién eres

¿Dónde está tu sentido del humor? os habrán preguntado muchas veces después de escuchar un chiste que no os ha hecho ni puñetera gracia y con el que no habéis hecho ni amago de sonreír. Pues bien, esto en gran parte es debido a que según de dónde procedas, país o región, o de cómo sea el humor particular de tu familia o incluso qué peculiaridades tenga tu personalidad, tu sentido cómico de la realidad puede ser distinto. 

Dicen que cuanto más se ríe uno de sí mismo, más capacidad de crítica y madurez tiene. Dicen también que cuanto más se ríe un país de uno mismo, es decir, el propio pueblo,  más madurez democrática posee. No sé si son ciertas estas premisas pero lo cierto es que, como dice el proverbio chino, “La vida se domina sonriendo o no se domina”. 

Confieso que la definición de Wikipedia de humor es más de mi agrado que  la de la R.A.E: El humor es el modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad, resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas. Porque a estas alturas, no es que todo sea “ridicudizable”, pero desde la perspectiva cómica, todo se lleva mejor. Existen diferentes tipos de humor adaptados a los distintos grupos humanos determinados en mayor parte por edad y procedencia cultural. En el humor, el contexto es primordial. Humor infantil, humor blanco, humor negro, humor inteligente y humor absurdo. Hoy me quiero centrar en este último.
Equipo Muchachada Nui



En los últimos 20 años el catálogo de tipos de humor en España se ha hecho mucho más amplio, han ido surgiendo humoristas que han aportado su huella, única e irrepetible, en el mundo de la risa. Normalmente quien se ríe “con” unos, difícilmente se reirá con los otros. Pero en algunos casos, el género o estilo es bastante complementario. Debemos destacar conjuntos humorísticos míticos como Martes y 13, Cruz y Raya, Faemino y Cansado, Los Morancos …salvando las distancias entre ellos. Y algunos programas actuales que reúnen a un reparto de actores e imitadores inmejorable para hacer sátira del panorama social y político actual, como ejemplos: Polònia y Crackòvia o Vaya Semanita. Y es que Cataluña tiene un sentido del humor con bastante capacidad crítica, muy especial, ‘de la terra’.


Pero como predilección, expondré hoy el caso del grupo humorístico que más me ha tocado la fibra cómica en los últimos tiempos y que se sustenta en la línea del absurdo que citaba antes.
Carlos Areces, Ernesto Sevilla, Joaquín Reyes, Raúl Cimas, Pablo Chiapella y Mauro Muñiz. Son más conocidos dentro de los programas que han realizado, producido y guionizado: La Hora Chanante y Smonka (Paramount Comedy), Muchachada Nui (TVE) y lo último, Museo Coconut. 

Son puro humor con acento manchego, pues lo que más caracteriza  los sketchs de estos cómicos es el marcado deje que tienen algunos de sus componentes al hablar. Paradójicamente elaboran hasta el extremo detalle la construcción de los personajes en cuanto a apariencia física y a contexto; la caricatura es sublime. Sin embargo, Joaquín Reyes, que es quien solía ponerse más a menudo en el papel de las “celebrities” (sección en la que parodian a personajes famosos) no hacía el más mínimo esfuerzo en imitar la voz, el acento o la forma de hablar de las mismas. Esta es la característica más chocante y curiosa de sus programas.




Si nunca has escuchado o visto algo de este conjunto, puede que el resultado de tu primera vez sea de 0 risas. Puede que no te haga ninguna gracia o que te cueste encontrar efectividad en su sátira. Si es la segunda vez, y aún no te puedes reír, olvídate, porque será que no eres buen receptor de este humor.

Han introducido nuevos conceptos como “Gambitero”, “Chanante” o “Viejuno” en nuestro vocabulario. Aunque actualmente ya no emiten el programa, muchos de sus sketchs se han hecho míticos, los podemos visualizar una y otra vez en You Tube o en su página web oficial.
En sus entrevistas suelen dar a entender que se dedican al humor por error. “Si nosotros pudimos, cualquiera podrá” admitía Joaquín Reyes en el programa Buenafuente”. 

Monty Pythons

Como fuente de inspiración, han tomado las lecciones desternillantes de los magníficos Mony Pythons, magos del humor británico. Tienen en común varias cosas: el grupo está formado por varios componentes, cada uno de ellos tiene su propia esencia; el equipo de Reyes también incluye una miniserie animada en el programa tal y como hacía Terry Guilliam en la Flrying Cyrcus y ambos han llegado a rozar lo más absurdo de lo absurdo en determinadas ocasiones. Ahora bien, la influencia que hayan podido ejercer los británicos en los manchegos no es más que un despertar del Silly Humor o humor tonto y una oda al surrealismo. Es, definitivamente, un humor sin muchas pretensiones. O te descojonas, o no te hace ni puñetera gracia. Aquí sí que funcionan los extremos.

Para que veáis un ejemplo claro de la comparativa os propongo que os miréis los siguientes vídeos. Uno es de un sketch especial de Muchachada Nui ambientado en el Medievo, y el otro es el de un fragmeto de la comedia cinematográdica Los Caballeros de la Mesa Cuadrada, de los Monty Python’s.

martes, 12 de abril de 2011

Cultura con alma


Adele y sus 21 motivos para ser récord de ventas en el Reino Unido

 
Un poco más de “alma” y menos poder a las discográficas. Esa es la estrategia que ha debido seguir una artista en toda regla como Adele Adkins. Natural de Londres, la joven cantante ha burlado todos los males que afectan actualmente a la industria musical con su nuevo álbum 21, titulado así por su edad actual tal y como lo hizo con el primero.



Con la presencia de Adele en el panorama musical, ya no me parece justo echar de menos la voz metálica de Amy Winehouse y su brit soul cargado de rebelde osadía; ni los temas dulzones de Duffy, aquellos que nos retrotraían a los 50 con su marca de new soul. No es que sean comparables, ni mucho menos, pero es que lo que nos ofrece Adele es más, mucho más. Se trata de una apuesta por la originalidad, la fidelidad a uno mismo y la calidad en todos los aspectos de su creación. 

Y es que la número uno en el país británico decidió tomarse su carrera por su cuenta en el sentido estricto de la expresión. Poco tuvo que ver su discográfica, el sello independiente XL Recordings, en las decisiones de producción de su nuevo álbum. Ella  pudo decidir con qué productores trabajaba, qué singles se debían lanzar, el diseño del disco e incluso escoger las  entrevistas para promocionarse. 
Austera, natural y fiel a lo que su talento y sus instintos le dictan, Adele ha compuesto los once temas de 21, demostrando que puede crear el mejor soul. Para cantar la música del “alma” uno debe saber transmitir. Se debe llegar a lo más profundo de las personas que les escuchan, la cantante británica cumple con este requisito gracias a una voz que irradia personalidad a la primera nota. 

Rechazando su asistencia a festivales de renombre, y a algunas que otras manos con voluntad de inmiscuirse en el proceso de producción de su música, Adele ha conseguido lo que no se veía en años: 11 semanas seguidas en el número uno de la lista oficial de ventas, más que la eterna Madonna. Se ha hecho con el número record de Bob Marley, invencible hasta ahora después de ganarse el puesto con el mítico Legend

Queda evidente, que la buena música, la de verdad, llegará tan alto como tenga que llegar. Dejando atrás del eco lloroso de la industria, que aún no sabe afrontar esta realidad.


 

domingo, 10 de abril de 2011

La revolta de les Quintes


‘Reivindiquem…’

El pasado domingo tuvo lugar un acto conmemorativo en el corazón de Gràcia, el barrio de Barcelona. Por segundo año consecutivo, se recreaba una de las revueltas populares más memorables del baluarte histórico de la ciudad.
Justamente en el mes de abril de 1870, el gobierno central del Estado quiso imponer el reclutamiento de una buena parte de los hombres de diversas poblaciones periféricas de Barcelona. El General Eugenio de Gaminde fue el encargado de hacer efectiva la orden las primeras quintas. Los vecinos de Gràcia fueron los primeros en revelarse contra la autoridad. Cuentan, ya a modo de leyenda, que una humilde mujer subió al campanario principal y se pasó todo el día estirando de la cuerda y haciendo resonar las campanas. Aquello fue el presagio de una enfurecida revuelta en la que las mujeres del lugar tomaron la iniciativa para  protestar y defender a los hombres de la guerra. Los militares de la guardia del General respondieron con cañonazo des del Paseo de Gracia. 
El asedio duró seis días y se cobró 27 muertes y el saqueo indiscriminado de un gran número de casas. Muchas viviendas quedaron destruidas por los bombardeos; a pesar del daño, aquellas “heridas de guerra” quedaron como la fuerte  huella del carácter revolucionario del pueblo de Gracia. 

A las once de la mañana, se iniciaba el encuentro en la Plaça de la Vila. El aforo era el justo y necesario para cubrir de espectadores esa pequeña plaza. En cuanto aparecieron las mujeres, vestidas con ropajes propios de campesinas del siglo XIX, los asistentes nos fuimos preparando y colocándonos en ubicaciones estratégicas para observar con todo de talle toda la acción. Había diferentes montones de sacos y plataformas de madera apilados a modo de trincheras situados en diferentes puntos de la plaza. Eso y la presencia de todos los voluntarios que, en calidad de actores, protagonizaron aquel día la gran revuelta hicieron que realmente uno sintiera que había viajado en el tiempo. El sonido estruendoso de los trabucos era lo más estremecedor. Sin tapones que amortiguaran el ruido infernal, eso se convertía en un auténtico bombardeo para los oídos. 

Dos de las valientes rebeldes narraban el acontecimiento histórico a medida que se sucedían los hechos. Primero la incitación a la protesta, luego la toma del ayuntamiento y después, la quema de los documentos oficiales en una hoguera donde el fuego crecía tanto como la revuelta.  La última llama sólo se apagaría después del enfrentamiento, en medio de la pólvora y la confusión.

En el tiempo actual, los voluntarios pudieron finalizar el acto celebrando la memoria de todos aquellos que se movilizaron para defender sus derechos y los que cayeron por el bando opresor. Por aquel entonces, nadie tendría la moral tan alta después de ser tan brutalmente acallados a  cañonazos.  Pero,  de forma alegórica, todos  aprovechamos para tomar conciencia de ello y extrapolarlo a nuestra realidad más próxima.

domingo, 27 de marzo de 2011

Vino: una sinfonía de mil sabores para sus amantes

“La mano que había tocado el frasco olía con gran delicadeza y cuando se la llevó a la nariz olfateó, se sintió melancólico, dejó de andar y olió. Nadie sabe lo bueno que es realmente este perfume, pensó. Nadie sabe lo bien hecho que está. Los demás sólo están a su merced de sus efectos, pero ni siquiera saben que es un perfume lo que influye sobre ellos y los hechiza.” El Perfume, Patrick Süskind.

En el rito de probar un buen vino entran en juego, al menos en la primera parte, dos de los sentidos con los que más placer sentimos al degustar alimentos: el olfato y el gusto. Pero más de uno estaría de acuerdo en añadir a este juego el resto de los sentidos, pues quien sabe disfrutar de este elixir de sibaritas goza desde el momento en el que oye que se descorcha una botella o  se vierte el líquido en una copa de cristal.  
Saber apreciar el sabor de un tinto, un rosado o un blanco, requiere una experiencia y unas papilas gustativas bien entrenadas.
Eso es lo que nos explicaba el periodista y vinicultor Carles Pastrana, dueño de  una de las bodegas más prestigiosas de El Priorat junto a su mujer, Mariona Jarque. Para Pastrana, tomar vino es una experiencia que no se puede describir con palabras ni puede ser igual para todo el  mundo:  “El gusto es diferente según el olfato de cada uno.” Esto quiere decir que clasificar los vinos según la excelencia de sabor, es una tarea bastante inútil ya que dependerá de los gustos individuales de cada persona.

Evidentemente, como aclaraba el especialista, existe una gran diferencia, abismal para algunos, entre un vino bueno y uno malo. Así que quienes tienen a su paladar acostumbrado a los sabores más caros, difícilmente recurrirán al tetrabrik para acompañar sus comidas.

Entonces, ¿cómo saber apreciar un buen vino?

Está claro que a la mayoría de gente que esté en mi mismo caso, se nos escapan una gran gama de matices cada vez que nos llevamos a la boca una copa de vino: si el vino es poco o muy afrutado, si predomina la sequedad o el dulzor (según el grado de azúcar), si tiene cuerpo; y en definitiva otros aspectos que ahora nos resultan bastante lejanos: el potencial de guarda, la contención de madera,  o el nivel de taninos (substancias adquiridas de algunas plantas  que provocan una sensación de aspereza en el tacto). Todo ello recrea una complejidad en la experiencia de beber cuyos secretos sólo se pueden desentrañar después de haber realizado muchas catas. 

Dulce, seco, áspero, afrutado, ácido…da igual qué combinación contenga mientras el conjunto sea armónico. Ningún elemento debe desafinar porque, como indicaba Pastrana, estropearía el resto de la obra. 

La conclusión es algo paradójica: se sabe que un buen vino es como cualquier otra obra de arte. Conlleva sus técnicas, algo de inspiración y el placer de percibirlo a través de los sentidos. En este caso, de muchos. Pero de todos modos, se trata de un disfrute individual. El gusto de un vino puede variar incluso según nuestro estado de ánimo, así que los sommeliers del mundo podrán seguir ejerciendo su trabajo pero una obra de arte siempre abre los ojos, o el paladar, de quien la sabe apreciar independientemente de sus conocimientos.
Después de habernos dejado con la miel en los labios, con ganas de saborear uno de esos magníficos vinos de Clos de l’Obac de Pastrana, me quedo con las ganas de hacer prácticas sobre esas catas sensoriales. Pero seguiré admirando a quien, como el personaje de la novela de Süskind, tiene una capacidad extraordinaria para captar el mayor número de olores o sabores que los sentidos humanos pueden llegar a percibir. 


Patricia Porteros